Es claro que dentro de nuestros equipos existen personas con mucho conocimiento y experiencia, que podrían ayudarnos a consolidar una estrategia de gestión del conocimiento y continuidad del negocio. Sin embargo, cuando llega el momento de enseñarle a otros, ese conocimiento suele quedarse atrapado en espacios formativos pesados, sin dinamismo, sin transferencia de aprendizaje.
Premisa 1: Saber algo no es lo mismo que saber enseñarlo.
Y es que todos hemos pasado por esas sesiones donde no se aprende, incluso sabiendo que la persona que esta exponiendo es un “teso” en la materia. Pero claro, una cosa es saber y otra saber enseñar.
Premisa 2: Existen personas con resistencias a enseñar.
A esto se suma la posible resistencia de algunas personas a enseñar a otros, ya que con frecuencia sienten que no fueron contratadas para esa tarea o que capacitar a alguien podría significar formar a un futuro competidor para su propio puesto. Asimismo, puede influir la falta de empatía hacia quienes piensan o actúan de manera diferente, por ejemplo, cuando se trata de personas de distintas generaciones.
Y aquí es donde normalmente los procesos de formadores internos empieza a patinar, puesto que se le pide a las personas que hagan algo que no saben hacer y en algunos casos que no están interesados en hacerlo.
Pero si superamos eso, un buen proceso de formadores internos permitirá:
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Minimizar la dependencia de formación externa.
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Maximizar la capacidad instalada: El conocimiento se queda y se transforma en casa, transformándose en un activo estratégico de la organización.
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Fortalecer la cultura de mejora continua: Cuando el equipo enseña al equipo, el sentido de pertenencia y la actualización constante se vuelven parte del día a día.
En Evolución Aprendizaje Divertido, a partir de nuestra experiencia acompañando organizaciones, hemos identificado tres tipos de formadores dentro de las empresas:
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Formadores contratados: Son colaboradores cuyo rol principal es formar. Con ellos trabajamos en el fortalecimiento de técnicas avanzadas, uso estratégico de IA, didáctica aplicada y manejo efectivo de grupos.
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Formadores internos: Son profesionales que, aunque no fueron contratados como formadores, desde su área necesitan o desean asumir ese rol. Acompañamos su proceso con fundamentos de facilitación, estructura metodológica y herramientas prácticas que les permitan transmitir conocimiento con seguridad y método.
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Formadores en el puesto de trabajo: Son líderes o colaboradores que enseñan en la operación diaria, guiando a sus equipos directamente en el entorno laboral, sin necesidad de aulas, presentaciones o dinámicas formales.
Para ellos hemos diseñado una ruta de implementación clara para que este cambio sea sostenible:
Diagnóstico y preparación: Nos reunimos para diseñar un programa a la medida que busque sensibilizar, otorgar herramientas (didáctica, elementos, objetivos y actividades) y construir entregables para que las personas logren volcar su propio conocimiento en aprendizajes para sus compañeros.
Aprendizaje Experiencial: Desarrollamos las capacidades a través de un proceso vivencial, interactivo (presencial / virtual) y de aplicabilidad real en la empresa con sus propios temas.
Plan de Reconocimiento: Acompañamos la sensibilización y el gusto por ser un formador interno a través de un plan de reconocimiento.
Nuestro programa Formador de Formadores, dota a tu equipo de herramientas prácticas a través de 5 módulos estratégicos:
El Arte de Facilitar: Sensibilizarlos de lo beneficioso de dar (enseñar) y las recompensas para la vida, mientras entienden cómo aprende el cerebro adulto y cuentan con herramientas para movilizar las resistencias del que no desea aprender.
Diseña tu Espacio Formativo: Planear recorridos de aprendizaje con objetivos claros (Modelo ADDIE y Taxonomía de Bloom) y actividades asociadas para posteriormente ser evaluadas.
Aprendizaje Experiencial: Dominar el “juego serio” para pasar de la actividad a la reflexión, de la reflexión a la aplicabilidad en su rol.
Ser Mentor: Aprender a guiar procesos de mentoría uno a uno (Coaching y Job Shadowing) para formar en el puesto de trabajo,
Herramientas Virtuales e IA: Utilizar tecnología e Inteligencia Artificial para crear interacción y dinamismo.
Te invito a conocer todos los detalles en nuestra página y si lo consideras oportuno, conversemos.
